Camino hacia el cambio de paradigma… O eso espero

Vuelvo de vacaciones y reconozco que me cuesta encontrar la inspiración para encontrar un tema que pueda generar algo de interés y que no esté demasiado visto. Cuando ocurre esto en enero, mes de las rebajas, la cuesta, los propósitos y los kilos de más, es difícil encontrar el tema novedoso. Yo ya escribí en su momento acerca de objetivos y motivación, por lo que me he lanzado a las redes a ver qué es lo que se barrunta por ahí.

Y ahí está, el tema Globos de Oro, cosificación de la mujer, vestidos negros y el discurso de mi admirada Oprah Winfrey… Y una vez más me quedo admirada de lo que es capaz de lograr una mujer como esta.

Todavía nos queda mucho por conseguir (por triste que parezca decir “conseguir” en una sociedad moderna, donde la igualdad debería ser un hecho, no una excepción), y mujeres como Oprah son un ejemplo de que se puede lograr lo que uno se proponga.

Sólo a modo de resumen (quien quiera saber algo más, puede explorar por internet y conocer más en profundidad su historia), Oprah viene de una familia más que humilde, ha sufrido abusos, es negra… Y es la mujer más influyente hoy en día me atrevo a decir que casi a nivel mundial.

Hace poco vi la película “Figuras ocultas”, impresionante, no dejéis de verla. En ella tres mujeres negras, orgullosas de serlo, inteligentes y valientes, rompieron muchos tabúes en una sociedad americana en la que aún había una discriminación, rayando en la humillación, entre blancos y negros. PERO ES QUE ADEMÁS ERAN MUJERES.

Hoy hemos evolucionado mucho (aunque nos queda recorrido, no cantemos victoria), en cuanto a la aceptación de las diferentes razas, procedencias, culturas, etc. Pero en mi propio país, en mi propia cultura, aún tengo que demostrar en ocasiones que ser mujer es motivo de orgullo, no de vergüenza.

Aún recuerdo esa entrevista de trabajo, hace más de 10 años, en la que el entrevistador hombre y de mediana edad me dijo:

  • Me encanta tu perfil, es justo lo que buscamos. Dinámica, con capacidad de aprendizaje, ambiciosa… Pero tienes dos hándicaps: uno es que eres muy joven, el otro es que eres mujer.

En ese momento no fui capaz de procesar lo que acababa de oír… Por que lo de joven se pasa con los años, pero lo de ser mujer…

Creo que se dio cuenta de lo que acababa de soltar y rápido se excusó diciendo que sus clientes eran mayoritariamente del sector financiero y que era un sector muy machista y clasista. Olé tu, echándole la culpa a otro sin darte cuenta (o eso quiero creer), de que estás alimentando al monstruo.

Doy gracias a que mi grado de autoconfianza en mi capacidad profesional en ese momento no me permitió creerme que mi género condicionaba mis ambiciones profesionales.

Hoy soy consultora y coach (el puesto al que optaba era al de consultora), llevo más de 10 años ejerciendo porque yo misma me di la oportunidad de hacerlo. Trabajo con entidades financieras y soy coach de muchos directivos de entidades bancarias que nunca me han hecho sentirme menos por ser mujer.

Por favor, rompamos con los mitos. Somos personas, da igual todo lo demás. Quiero que se me valore por mi experiencia, por mi capacidad y calidad de trabajo, por lo que soy capaz de aportar, no porque lleve tacones y me maquille (o no).

Y quiero agradecer a todas las mujeres que decidieron no creerse que tenían límites (entre ellas, mi querida Amelia Earhart, pilar que inspira el proyecto El Avión de Amelia), porque gracias a ellas las próximas generaciones no necesitarán cambiar el lenguaje para sentir que somos IGUALES.

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,
Entrada anterior
Disfrutar o renegar, ¿qué eliges?
Entrada siguiente
Coaching y Emociones I

Related Posts

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú