Burned out: ¡No te aguanto!

¿Cuántas veces has sentido que no podías soportar por más tiempo a tu compañera de trabajo, a tu jefe, a la pareja de tu mejor amiga o a ese familiar pesado? Ese momento en el que te gustaría gritar «¡no te aguanto!». Esto es lo que se denomina «Burned out» o «estar quemado» por algo o por alguien.

En ocasiones nos vemos en la tesitura de compartir nuestro tiempo con esas personas que, bien por ser tremendamente opuestas a nosotros, bien por ser idénticas a nosotros, no somos capaces de soportar.

Empezamos a desarrollar una antipatía creciente que, según la frecuencia de la exposición a esta persona o nuestro nivel de dependencia (si es nuestro jefe o nuestra compañera de trabajo), puede llegar a ser insostenible.

A lo largo de mi vida he desarrollado la hipótesis aún sin contrastar de que cuando alguien no me cae bien, es altamente probable que yo no le caiga bien a ese alguien. Esto no hace más que empeorar la situación, ya que no hay por ninguna de las dos partes la intención de mejorar la relación.

¿Y qué puedes hacer con esto?

Cuando esta situación se da con un pariente lejano o un compañero con el que sólo coincidimos en la cena de Navidad (y tengo posibilidades de evitar su compañía durante toda la velada), no hay mayor problema, más allá de tomar un antiácido por la bilis generada en este breve encuentro.

La situación es algo más compleja cuando es alguien con quien pasamos bastante tiempo… ¿qué hacer en esos casos?

Tengo una noticia buena y una mala… Y, en realidad, son la misma:

Todo depende de ti.

burned-out-no-aguanto

Esto no suele gustar mucho, ya que esperamos que sea el otro el que cambie de actitud, porque yo creo que lo estoy haciendo todo muy bien. Y no lo dudo, es sólo que el otro estará pensando lo mismo sobre ti.

Así que, manos a la obra. Te invito a que reflexiones acerca de estas preguntas, te las contestes con sinceridad y decidas qué quieres hacer con tus respuestas:

¿Quieres mejorar realmente tu relación con esa persona?

Si tu respuesta es NO, ahórrate lo que viene ;). Si es SI, sigue leyendo.

¿Qué es lo que realmente te molesta de esta persona?

¿Qué tiene que ver eso que te molesta contigo?¿es realmente malo o es que tú tienes una mala opinión sobre ello? (por ejemplo, a mi me puede molestar muchísimo que alguien me toque cuando me habla, pero eso no es una conducta negativa en sí)

Ahora empiezo a complicar la reflexión:

  • Busca tres cualidades positivas sobre esta persona. No me valen una ni dos, tienen que ser tres o más, ¿cuáles son?
  • ¿Cómo te pueden ayudar esas cualidades a mejorar tu relación con esa persona?
  • ¿Sigues queriendo mejorar tu relación con esa persona?

En otras ocasiones ya he hablado sobre nuestra capacidad para elegir las gafas con las que miramos nuestro mundo. Esta es una de esas elecciones conscientes.

Y no se trata de que de repente adores a esa persona y se convierta en tu mejor amig@. Se trata de que logres mantener una relación cordial, ya sea de trabajo o personal, ya que esas emociones negativas que despertamos con las relaciones que nos incomodan tienen la capacidad de debilitar nuestro sistema inmunológico (no lo digo yo, lo dice Elsa Punset en varios de sus libros), ¿realmente quieres darle ese poder a esa persona?

Poniendo el foco en lo que valoramos positivamente de nuestra compañera, nuestro jefe o nuestro cuñado, no dejamos espacio para centrarnos en lo que nos irrita. Así de fácil, así de complejo.

TÚ ELIGES

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