¡Bienvenid@s a la rutina!

¿Qué tal está siendo la vuelta a la realidad? Espero que estupenda y que no os estéis creyendo lo de la “depresión post vacacional”, porque la rutina también tiene un montón de cosas buenas. Volvemos al orden, a orientarnos a nuestros objetivos, a reencontrarnos con compañeros de trabajo, gimnasio, colegio, universidad… Volvemos a poner en valor los pequeños momentos de desconexión y disfrutar de la ilusión del fin de semana.

También puedes elegir creerte lo de la depresión y pensar que la vuelta es lo peor, que odias tu despertador, que “¿porqué no me ha tocado una buena lotería?” y que no te apetece ver a ese compañero o esa compañera que no te cae precisamente bien.

Tú eliges con qué te quieres quedar, ya lo sabes.

También puedes hacer como el tipo que vi ayer en una red social y que plasmaba su horario como emprendedor que aprovecha al máximo su día (si quieres ver el artículo que leí, pincha aquí). Es loable que haya gente con ese nivel de energía, pero tampoco se trata de volverse loco.

Bien es cierto que después de pasar por la época estival con ropa suelta, chanclas, tardes piscineras y aperitivos tardíos (que aunque hayamos estado trabajando, en el verano esto es una realidad), volver al corsé de los horarios, el tráfico, las fechas de entrega y los madrugones nos puede resultar, cuanto menos, incómodo. Por lo que aquí vengo yo a darte algunas ideas que pueden ayudarte a encarar mejor esta vuelta a la “normalidad”.

  1. Busca al menos tres aspectos positivos de volver a la rutina, y recuérdatelos cada vez que reniegues de tu despertador.
  2. Dedícate 10’ (si puedes algo más, mejor) para pensar en NADA y hacer NADA.
  3. Retoma tus hobbies o rutinas que te resulten agradables (deporte, punto de cruz, sudokus, lectura…) y dedícale un tiempo semanal.
  4. Recuerda que tú eres el dueño de tu destino y que estás eligiendo la realidad que tienes (y si no te resulta una afirmación muy real, pregúntate qué puedes hacer para cambiar lo que no te gusta)
  5. Recuerda que si viviéramos eternamente en verano, sin responsabilidades ni obligaciones, dejaría de ser tan mágico.

Como decía antes, no es recomendable venirse arriba con una rutina de vuelta “super fit” de ejercicio, comida sana, meditación y duchas frías antes de las 7 de la mañana, para luego dar lo mejor de ti durante 14 horas de trabajo (que si es lo tuyo, ¡adelante!). Sólo se trata de saber sacar lo mejor del día a día, disfrutar de las pequeñas cosas y, si quieres empezar a hacer algo nuevo, introducirlo desde las ganas de hacerlo, no desde la obligación del “debería hacerlo”.

Lo dicho, ¡bienvenid@ a la rutina!

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2 Comentarios. Dejar nuevo

  • M. Ángeles
    05/09/2017 10:39

    Me gusta mucho la reflexión, me quedo con “sacar lo mejor del día a día, y disfrutar de las pequeñas cosas”. Ciertamente nos empeñamos en grandes aventuras y nos olvidamos de lo que tenemos a nuestro alrededor
    Muchísimas gracias

    Responder

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